Donde acaba la pared recta empiezan los problemas: la esquina interior en la que chocan las rodillas, el ventanal en curva, la mesa redonda para seis que pide un asiento envolvente. Estas piezas son las que más plazas recuperan y las que más distinguen un local bien amueblado.
¿Qué forma conviene en cada caso?
| Situación | Forma | Dato orientativo |
|---|---|---|
| Esquina de sala | Rinconera en L con curva interior | radio interior de unos 50–60 cm |
| Mesa redonda de 4–6 | Bancada en media luna o U | diámetro de mesa 90–120 cm |
| Grupos de 8–10 | U amplia | desarrollo exterior desde unos 280 cm |
| Ventanal curvo | Bancada curva a plantilla | el asiento sigue la pared |
| Centro de sala | Media luna exenta, respaldo alto | crea un reservado sin tabiques |
¿Por qué cuesta más una curva?
Porque cada pieza se fabrica sobre plantilla. La estructura se corta en segmentos curvos, el tapizado se patrona para que los canales del respaldo sigan la curva sin arrugas y los remates de madera o metal se doblan en continuo. Una curva hecha con tramos rectos se nota enseguida: aparecen ángulos y huecos.
Consejos de planificación
En las bancadas en U, el acceso es la clave: con ocho o diez comensales, nadie quiere pedir a toda la mesa que se levante. Prevea que los asientos de los extremos queden junto a la apertura. En las curvas cerradas, de radio inferior a unos 150 cm, el fondo de asiento se percibe distinto que en recto; si el proyecto lo justifica, fabricamos una muestra para probarla.
Para medir una pared curva no basta el metro: trabajamos sobre su archivo CAD o sobre una plantilla de cartón trazada en el suelo y fotografiada desde arriba.



